Para pintar una pared y obtener un resultado óptimo, es importante seguir algunos pasos básicos que le ayudarán a preparar la superficie antes de aplicar la pintura de manera efectiva. A continuación le detallamos cómo:
1. En primer lugar procederemos a la limpieza de la superficie con un limpiador de superficies para eliminar cualquier polvo, grasa o suciedad que pudiese haber en la superficie dejándola preparada y lista para su punto siguiente.

2. Seguidamente si la pared tiene agujeros o grietas se tendrán que tapar con masilla niveladora dejándola secar y luego lijándola hasta conseguir el nivel deseado quedando así la superficie lisa.
3. En el caso de tener la pared deteriorada se tendrá que usar una espátula para ir quitando los restos de pintura vieja que quedan sueltos en la superficie hasta llegar a una base firme, y una vez terminada se le aplicará un fijador que se tendrá que diluir en 4 partes de agua para conseguir un buen anclado con el tipo de pintura a aplicar.

4. Protegeremos el suelo con cubre suelos de fieltro o plástico cubre todo. En el caso de marcos de puertas, rodapiés, enchufes, interruptores y ventanas utilizaremos una cinta de pintor para evitar que se manche con cualquier resto de pintura. Suelen haber varios modelos de cinta de pintor, pudiendo ser de mayor adherencia o de menos para no causar ningún desperfecto a la hora de la retirada. Para ello le recomendamos que escoja la cinta de menor adherencia ya que así quedará la pared intacta.
5. Por último procederemos a la aplicación de la pintura. La más común es la pintura plástica tanto para interiores como para exteriores que permite diluirla un 5% con agua para la primera capa y posteriormente aplicarla sin diluir. En caso de pintar sólo en exteriores se utilizaría la pintura revestimiento por tener las cualidades de ser impermeable y transpirable.

